Recientemente me he encontrado con varias personas de Honduras. ¡Cada vez mi alma se llena de gozo! ¡Hay tantos Hondureños por aquí? ¡Me parece que sí!
Fue al principio del verano de 1976 cuando visité a Honduras por primera vez. ¡Me quedé encantada, enamorada del pais! Me acordaba de un libro que había leído en el colegio, un libro de John Steinbeck entitulado “Los Pastos del Cielo”. Describía un lugar bello, verde, un paradiso verdadero. Bueno, mi Honduras era un paradiso tambien. Cuando viajamos de Tegucigalpa a Comayagua y luego al Lago Yojoa, yo me sentía como estuviera viendo los meros pastos del cielo descritos de John Steinbeck. Me imaginaba que él había visitado a Honduras antes de escribir su libro.
En esa “visita” a Honduras, me quedé 7 semanas, la mayoría de ellas en la ciudad de Comayagua. Además de pasar unos días al lago, fuimos a conocer la ciudad de Siguatepeque. Fue un lugar un poco má fresco que la ciudad de Comayagua. Sentia, escuchaba, la llamada, la invitación abierta de regresar. Había encontrado el lugar que fue creado especialmente para mí.
Ya es tarde y tengo unas cuantas cosas mas que hacer en esta noche. ¡Hasta la próxima vez! ¡Nos vemos!